Desde la escuela l’Espiga buscando las mejores enseñanzas-aprendizajes, consideramos que las primeras deberían empezar ya estando en la barriga de la mamá¡.

 

Buscando las mejores enseñanzas-aprendizajes, he llegado a la conclusión que las primeras enseñanzas-aprendizajes para nuestros hijos/as, deberían empezar ya estando en nuestra barriga.

 

Se debería hacer percibir al bebé que le estamos esperando con mucho cariño, que le queremos mucho. Pero atención, se le debe decir tantas veces como haga falta que aún queriéndole muchísimo, todo lo que nos pida no se lo podemos dar nunca, que los padres le ayudaremos, pero que debe ser él o ella quien deberá aprender a encontrar soluciones que le sirvan; cuando esté incómodo porque le duele algo deberá aprender a ser paciente para lograr la calma; cuando no pueda dormir y está nervioso/a deberá ser paciente, esperando poder descansar; cuando le duela el estómago por hambre, podrá llorar para avisarnos, pero no desesperar… hay que aprender a saber esperar.

 

Aunque parezca extraño, por suerte cada vez menos, acariciando el vientre, que es quién le recubre, deberíamos pasar estos mensajes.

 

Y otro mensaje que no deberíamos olvidar es hacerle entender que aún siendo pequeño/a nosotros, los papas y los demás adultos, precisamos de su ayuda. ¿Su ayuda? Si, precisamos que no sea muy llorón, muy impaciente o muy desobediente, para que nosotros los adultos no desesperemos, no nos pongamos enfermos de impotencia. Pero ¡ojo! nuestros mensajes a parte de estar cargados de cariño y ternura deben ser expresados con firmeza para transmitirles seguridad (una buena base más para aprender).

 

Por lo tanto, aún estando el pequeño/a fuera de nuestro vientre, estos mensajes se le deberí­an hacer aprender. Como dice el refrán: “Nunca es tarde si la dicha es buena”.

 

Carta de una madre a todas las madres del mundo

 

Cordiales saludos de Roespar desde la escuela l’Espiga